Para empezar con esta clase de buenos modales nada que mejor que sumergirse en el apasionante blog de Silvia, del cuál me gustaría destacar la siguiente publicación que ha hecho recientemente a causa de unas jornadas de protocolo que tuvieron lugar en nuestra facultad.

Realmente trata temas tan cotidianos y a la par tan sumamente desconocidos para la mayoría de los mortales, como el hecho de darle la mano a una persona desconocida que te acaban de presentar y no sabes muy bien como tratarla. Pues bien, en un enlace al que se puede acceder a través de esta publicación se puede ver la forma correcta de presentar a alguien.

O, ¿quién no se ha roto la cabeza más de una vez para pensar en el regalo perfecto que, seamos sinceros, la mayoría de las veces no lo es? Aquí va la solución, hay que pinchar en el enlace regalos y automáticamente entraremos en una página que nos va a solucionar las Navidades para el resto de nuestra vida.

Y que me decís del protocolo internacional. También este tiene su huequito en la publicación de Silvia. Y como no, un buen enlace al que remitirnos si queremos saber más acerca de otras culturas y conocer el savoir faire de otros países y no pecar así de maleducados. Porque si cada persona es mundo, cada país ni os cuento.

Porque no todos tenemos la misma forma de actuar, esta publicación nos puede ayudar a ser un poco más protocolarios y actuar de una forma correcta en una ocasión que realmente lo requiera, pues tampoco se trata de ir vestido de punta en blanco por casa ni mucho menos.

En conclusión, Silvia nos aporta las lecciones más básicas de como actuar en cada situación de un modo light y que se digiere con bastante facilidad gracias a la brevedad del post, a los diferentes enlaces que sirven como complemento a su información y como no de la imagen, tan importante en la actualidad. También hace muy amena la lectura al introducir dichos populares como el refrán: "Se olvida una buena acción, pero no un buen bofetón". Desde luego algo a lo que no le sobra razón y que ella introduce en un alarde de informalidad.